Entrevista a Philip Bruchner, fundador de Bosquescuela

Entrevista a Philip Bruchner, fundador de Bosquescuela

Educador Infantil, Asesor Pedagógico y licenciado en Ciencias Forestales por la Universidad de Friburgo (Alemania). Philip ha sido asesor de diferentes Ministerios de Educación en países como Luxemburgo y Suiza. Ha trabajado en diferentes escuelas infantiles al aire libre en Alemania en las que ha adquirido la formación y experiencia necesarias para implementar con éxito el modelo en España a través de la apertura y autorización del Centro Bosquescuela Cerceda (Madrid) en 2015. Previamente a este hito, inició la promoción de la formación en metodologías de enseñanza al aire libre, iniciativa que acabó consolidándose con el Programa Superior Universitario en Metodología Bosquescuela del que es impulsor y formador. Programa que desde 2019 está avalado por la Universidad de La Salle.
Con grandes dotes para la divulgación, es autor del libro “Bosquescuela: Guía para la Educación al Aire Libre” de Ediciones Rodeno.

Cuando pensamos en escuelas en la Naturaleza, podemos creer que todas son similares, sin embargo Bosquescuela Cerceda se basa en las waldkindergarden alemanas, ¿en qué se caracterizan éstas respecto a otros modelos de enseñanza en la naturaleza?

Es cierto que Bosquescuela es un centro de educación al aire libre, pero no todos los proyectos de educación al aire libre son Bosquescuela. Una de nuestras características es que, como bien aludes a los waldkindergarden, la jornada se lleva a cabo exclusivamente al aire libre.

Como ya es conocida la frase “No hay mal clima sino ropa inadecuada”. Todos los momentos del día y las actividades son a cielo abierto. Llegamos cuando amanece y nos vamos cuando empieza a atardecer. La naturaleza es el aula, y por tanto el aprendizaje se da sobre experiencias reales y tomamos los recursos didácticos de la propia naturaleza.

En nuestro caso además, entre el equipo de maestras y acompañantes tenemos a una persona nativa de habla inglesa.

Solo usamos nuestra cabaña bioclimática en casos muy puntuales.

También en nuestro caso nos diferencia el que al ser un centro autorizado por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, impartimos el Currículum correspondiente a este ciclo de enseñanza.

En España también hubo en el pasado escuelas vinculadas a la Naturaleza. Sin embargo, aquí ese modelo quedó en el olvido hasta años recientes en que ha vuelto a resurgir. En cambio en Alemania, no sólo permaneció, sino que es una realidad normalizada y extendida en el sistema educativo. Tras tu experiencia en ambos países ¿Por qué crees que existe esta diferencia?

No podemos obviar los años de la guerra civil y las décadas de opresión de la dictadura militar, que truncó proyectos de alfabetización rurales muy innovadores para ese momento.

Esto es fundamental para entender no solo la educación, sino el tipo de edificaciones destinadas a colegios, la relación alumnado profesorado y el orden que se da dentro de éstas.

También añadimos que en países del norte de Europa los días de “buen tiempo” son menos habituales por lo que tenemos más interiorizado el disfrute del aire libre en todo momento. Si tuviéramos que esperar solo a los días despejados y de pleno sol, no saldríamos de casa. Aquí salir en un día de lluvia no tiene tanto sentido porque es probable que al día siguiente haga sol.

En Bosquescuela Cerceda tenemos un ejemplo de haber conseguido la homologación de un modelo educativo muy rompedor, ¿Cuáles crees que han sido las claves para lograr esto?

Nadie es profeta en su tierra. Me temo que eso ha sido un factor que está ahí. Por eso, al “traer” la experiencia de que algo es posible porque lo has visto en otros lugares, te da ánimos a la hora de tratar de hacerlo realidad aquí.

También he de señalar que tuve la suerte de conocer y contar dese el principio con el entusiasmo y el apoyo de muchas personas del ámbito de la educación.

¿Es una metodología sólo apta para educación infantil o puede extenderse a otros ciclos?

Puede extenderse a otros ciclos. Es cuestión de que el profesor o profesora tenga esa mirada al exterior -nunca mejor dicho- como un lugar en el que explicar y hacer al alumnado protagonistas de una clase de Matemáticas, de Física. O algo tan sencillo como salir a hacer una lectura en grupo y disfrutar del aire libre.

Un pilar fundamental en Bosquescuela Cerceda es la estancia en la Naturaleza, por supuesto, pero el acompañamiento que se realiza a niños y niñas también está muy cuidado. ¿En qué se basa este acompañamiento?

Parte de nuestro ADN es precisamente el acompañamiento respetuoso. Cada niño y niña es diferente y entendemos que educar es estar a la distancia suficiente para que cada uno viva el colegio desde su autenticidad, pero a la cercanía adecuada que nos permita tenderles la mano cuando pasan un momento de crecimiento.

Partimos de que todas y todos tenemos las mismas necesidades aunque no siempre en el mismo momento. Fomentamos el respeto mutuo. La responsabilidad del equipo educativo consiste en crear un ambiente de confianza que facilite la creación de vínculos entre los miembros de la comunidad educativa y, asegure su bienestar y la integridad personal de los niños y niñas.

Además, mediante el trabajo de la empatía se facilita al niño o a la niña el descubrimiento de lo que es importante para él o para ella, ayudándole a descubrir sus propios límites y los límites de los demás.

De hecho todos los cursos celebramos en nuestro centro talleres de Comunicación No Violenta con formadores acreditados. Talleres para familias, para educadores…Es algo que siempre sienta bien refrescar y te acompaña en toda tu vida.

¿Qué se lleva en su mochila emocional un niño al volver a casa tras un día de escuela en la Naturaleza?

Estar en la naturaleza ofrece oportunidades infinitas de correr, trepar, caminar, saltar, sentarse, columpiarse, arrojar objetos…. Esta multitud de estímulos favorece el desarrollo de la psicomotricidad y con esto se va dibujando la autoimagen que se van construyendo de sí mismos.

También está que a partir de elementos muy sencillos, piedras, frutos, palos, hojas, ellos crean sus propios roles, juegos y juguetes. En el juego libre destaca, de forma muy significativa, como los niños y las niñas se relacionan en un entorno de igualdad.

¿Qué supone para las familias en su conjunto pertenecer a un proyecto de estas características? ¿Cómo entra una familia a principio de curso y cómo llega al final en junio?

Tanto los padres, las madres incluso familiares algo más lejanos descubren que es real y posible cuando ven felices a sus peques y escuchan cómo les cuentan todo lo que saben y descubren. Pese a que las familias lleguen a nuestro centro felices porque han elegido este modelo al estar en consonancia con su manera de entender la educación, es de la mano de sus hijos e hijas como descubren la magia que ocurre cuando naturaleza e infancia comparten espacio y tiempo.

Siempre que tengo a mi alcance una persona experimentada en la materia, me gusta preguntar acerca del riesgo, muy presente en el juego en la Naturaleza, y sobre la exposición a las condiciones meteorológicas adversas. Además son temas que tratas en tu libro. Estos son dos de los factores que más temores siembran en padres, madres y docentes. ¿Qué supone para la infancia poder vivir estos dos aspectos?

El profesorado acompaña en todo momento. Bien para encontrar soluciones en caso de conflicto -y si es necesario intervenir con su autoridad con el objetivo de proteger y no de castigar – o de peligro.

Desde el primer día de clase se trabajan los límites físicos, se dan pautas de seguridad (como es el uso de palos o piedras) para los desplazamientos o subir a los árboles.

De hecho tenemos un Plan de Seguridad adaptado al entorno del colegio. Este documento define una serie de estándares y medidas correctivas preventivas para diferentes ámbitos de la vida escolar y también unas ciertas normas de comportamiento en el bosque para mejorar la seguridad de los niños y niñas.

Con meteorología peligrosa como fuertes tormentas, hielo, aludes o temperaturas por debajo de -10ºC contamos con la caseta de refugio. Se pueden ofrecer alternativas como una visita a un parque de bomberos, un museo u otros edificios. Los niños pueden jugar en bosques jóvenes en caso de tormenta ya que ofrecen protección frente al viento y no tienen riesgo de caída de ramas.

Cada grupo en una escuela infantil al aire libre lleva suficientes colchonetas aislantes para que se puedan sentar niños y profesores durante el picnic si el suelo está húmedo

Aun siendo un modelo pedagógico en franco crecimiento, de momento hay pocos proyectos educativos en la Naturaleza, y geográficamente no están al alcance de cualquiera, ¿Qué aconsejarías a las familias y docentes para fomentar el contacto con la Naturaleza de niños y niñas en el día a día?

Ya que en el proceso de maternidad o paternidad consultamos con otras personas, animo a que contacten con esos familiares, amigos o asociaciones que realizan actividades al aire libre. Viviendo en primera persona los cambios que experimentamos a medida que pasamos más tiempo al aire libre, querremos que los experimenten aquellos a los que más queremos.

¿Qué mensaje darías a los políticos con competencia en materia de educación para que estén más abiertos a otros modelos de enseñanza?

En este momento pensar en “otros modelos de enseñanza” comparte el espacio mental de las tecnologías, de lo digital…Una de las lecciones que hemos aprendido de esta pandemia es que dentro de esa expresión “otros modelos” está el del aula al aire libre. En Alemania existen 3.000 escuelas al aire libre entre las que encontramos centros 100% públicos. Quizá es cuestión de tiempo, como todo, de que entiendan que es un modelo real, válido y adecuado por tres motivos:

Económico: supone una inversión mínima en infraestructuras ya que lo importante es encontrar un espacio natural adecuado.

Medioambiental: la huella de CO2 es mínima por no decir casi inexistente. La cabaña que sirve como refugio está diseñada para aprovechar el calor del sol en invierno y mantener una temperatura interior adecuada. Tanto este espacio como el colegio se ilumina con la luz del sol.

Salud: Ya sabemos conocemos más detalles del COVID-19 y sabemos que un espacio abierto es un espacio más seguro. En Alemania el Freistaat de Baviera se caracteriza por tener uno de los modelos educativos más exigentes y de mayor calidad del país. Allí, los primeros coles a los que les dejaron abrir, antes de los demás, fueron la escuelas al aire libre.

Otra actividad importante en Bosquescuela Cerceda es la formación ¿hacia qué está enfocada?

Somos una iniciativa que promueve la Educación al Aire Libre. Queremos inspirar nuevos enfoques de la educación infantil en general y catalizar el impulso de la educación al Aire Libre en España en particular. Nos mueve ofrecer a la sociedad un tipo de educación basada en un modelo sostenible con la naturaleza como aula y para eso debemos trabajar en dotar de herramientas, compartir metodologías, poner en contacto a esas personas movidas por esa búsqueda de cambio. Tanto en centros escolares, como en las familias o en asociaciones de divulgación de la Naturaleza. Y siempre impartiéndolos al aire libre, como no podía ser de otro modo.

Así, en plena naturaleza y 100% al aire libre, impartimos talleres de fin de semana de iniciación a esta metodología, en Comunicación No Violenta, en creatividad…Y para quienes tienen interés en ir un poco más allá, se quieren capacitar para trabajar en un centro así o llevar a su centro educativo un poco de la experiencia de la naturaleza como aula o incluso dar el paso y poner en marcha su propio centro o proyecto, ofrecemos el Programa Superior Universitario en Metodología Bosquescuela. que está reconocido como título propio por La Salle.

¿Qué darías a la infancia de hoy día, para una mejor sociedad futura?

Tiempo para jugar en la naturaleza. El juego por la importancia que tiene y en la naturaleza porque para crear de verdad conciencia eco- lógica debemos amar nuestro entorno. Y porque protegemos lo que amamos la sociedad futura cuidaría el medio ambiente desde un impulso natural. Nadie llora por un bosque que arde o un mar contaminado si no ha jugado entre sus árboles o nadado en sus aguas.

 

Muchas gracias Philip, y a tu compañera Elena Santaolalla, por prestarnos vuestro tiempo y compartir esta visión de la educación en la Naturaleza. Ojalá sirva como inspiración a familias y docentes.

Por si fuera de interés para alguna familia de la zona de la Sierra de Madrid, todavía quedan 3 plazas disponibles para el curso 2021/22. Podéis informaros en el 616 229 944‬ (whastapp)

Si os apetece profundizar más sobre esta metodología, tenéis disponible en la web Boquescuela: guía para la educación infantil al aire libre, cuya reseña podéis ver aquí.


Bosquescuela. Bruchner

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