¡Envío gratuíto a partir de 90€!
No hay productos en el carrito
¿Hay vida más allá de los hinchables en los eventos al aire libre?

¿Hay vida más allá de los hinchables en los eventos al aire libre?

Es fin de semana, vamos a ir a las fiestas patronales de un pueblo cercano, o quizá hemos decidido ir a un mercado que tiene lugar cada mes en otro pueblo.  Sea como sea, cada vez es más habitual que parte de esos eventos lo componga algún tipo de animación enfocada a los y las más peques. Y la verdad es que se agradece, porque también hay que contar que no todo es ver puestos o sentarnos a tomar algo, ellas también necesitan su parcela de disfrute en todos estos saraos.

Sin embargo, incluso con estas buenas intenciones, lo que se ofrece a veces queda algo distante de lo que para muchos vemos “idonéo” para las criaturas. Castillos hinchables con reguetón a todo volumen puede no ser lo más adecuado. Un hinchable, sí, es divertido, no lo niego, pero sólo da opción a saltar, dar algunas volteretas, y comerse algún que otro codazo también.

Sin embargo, empiezan a aflorar otras ideas, otros conceptos en torno a la dinamización infantil en los eventos. Un ejemplo que a  mí me tiene enamorada es Yepayé. Qué nombre… en sí ya sugiere que algo chulo, chulo hay detrás.

¿Te apetece saber qué es un Yepayé? Pues sigue leyendo…

He invitado a María Arce para que lo podáis conocer. María es una persona a la que sigo muy de cerca, porque todo aquello en lo que anda metida, siempre es interesante, bonito y aporta cosas buenas al mundo. Y no creo que exagere al decirlo. Asentada en el campo de Asturias, es  defensora de la revitalización del mundo rural, del comercio justo y respetuoso con el medio ambiente, siempre teniendo en cuenta la valiosa labor del cuidado de las personas en todo el proceso. Pertenece a la Cooperativa Kikiricoop, cuyos fines se empapan de todo eso.

Además, hace poco más de un año, emprendió La Ludoteca Ambulante Yepayé junto con un equipo de compañeras.

¡Bienvenida, María!

P- ¿Qué es Yepayé y cómo surgió la idea?

Yepayé es un espacio itinerante dedicado al juego libre con materiales naturales y de reciclaje desestructurados. Eso es ahora mismo, pero Yepayé, también es un proyecto en continua evolución que va incorporando ideas y desechando otras, que va aprendiendo al andar.

La idea surgió de la propia experiencia de convivir con peques de cada una de las personas que formamos el equipo y de las conexión con nuestra creatividad desde nuestra vida adulta.

Imagen de Yepayé

Varias somos madres y fuimos viendo que nuestras hijas (hablo en femenino para abreviar) no necesitaban millones de juguetes cargados colores y sonidos electrónicos, fuimos viendo que necesitaban otras cosas: ensuciarse, mojarse, moverse, tocar, oler, espachurrar, construir y también romper, escuchar, aburrirse a veces. Tener tiempo y espacio para estar concentradas haciendo algo sin que nadie les diga nada. Esas nos parecen sus necesidades más auténticas y quisimos montar un espacio así, un mini mundo portable que pudiera recorrer pueblitos y ciudades y que presente esa realidad aunque sea por unas horas.

Varias somos madres y fuimos viendo que nuestras hijas no necesitaban millones de juguetes cargados colores y sonidos electrónicos, fuimos viendo que necesitaban otras cosas, ensuciarse, mojarse, moverse, tocar, oler, espachurrar, construir y también romper…

María Arce, Yepayé

¿Cómo lo hicimos? Pues nos inspiramos mucho en otros proyectos, Tata Inti por ejemplo en Cataluña, nos dieron pistas importantes. La gente de 1,2,3 Macaquinho do Xinês de Lisboa, también, leímos sobre el movimiento del Playground… Sobre todo pensamos “no es tan difícil, se puede hacer”. Ni siquiera necesitamos mucho dinero. Pensamos en los materiales que queríamos, la mayoría los conseguimos a través de la recolección, son gratis, están en el bosque, en la playa.. Otros los fabricamos, Ana se puso a coser cojines y banderitas, María a fabricar instrumentos musicales reciclados… Otros como los cuentos nos los han donado editoriales super majas como el Gato Sueco, Mamut Cómics o Cambalache. También tenemos grandes amigas como Diana de ParaCriarte o Camino de Los Glayus que nos ayudaron con materiales; la gente de Tilomar nos donó recortes de su taller de cuero, amigas nos buscaron materiales de desecho interesantes… Así se fue conformando la pequeña ludoteca, que solo un año después, ya no es tan pequeña.

Imagen de Yepayé

Y luego nos lanzamos a montar la primera ludo que fue en un mercado social al que debemos mucho también, El Tenderete de Cabranes. Verla en acción fue muy motivador, prácticamente sólo hubo que desplegar los materiales, luego todo vino casi solo, las peques disfrutando, vimos que era más sencillo de lo que habíamos creído. Fue muuuuy guay.

Luego vino la parte de formarse legalmente, lo que llamamos la gymkana burocrática, un rollo. Y otras partes como reunirnos las cinco personas que conformamos ahora mismo Yepayé, Ana Castaño, Lidia Martín, Nuria de Francisco, María Lobato y yo, conocernos trabajando, aprender a gestionar todo esto desde los cinco concejos diferentes en los que vivimos. La locura de organizarnos, con nuestras peques, nuestros vehículos, nuestros otros trabajos… Hacemos malabares jajaja, pero nos lo pasamos muy bien.

Imagen de Yepayé

P- ¿Cómo se estructura Yepayé? ¿se puede hacer en cualquier lugar?

Supongo que sí, que cualquier lugar vale, o al menos, se puede adaptar a cualquier lugar, podemos jugar en todas partes. Lo que sí es seguro es que a Yepayé le funciona mejor el aire libre, si estamos afuera ya tenemos la mitad de la ludoteca montada… jajaja. Pero Yepayé tiene distintas zonas, cocina, construcción, música, color, lectura… Y es fácil adaptar estas zonas al espacio que tengamos.

P- ¿Qué principios básicos guían las propuestas que presentáis a las peques?

Hay dos principios fundamentales, el Juego Libre y la Salud. Empiezo por el segundo; la salud en Yepayé se traduce en el contacto con la Naturaleza, es muy triste como la infancia contemporánea de los países llamados desarrollados está sufriendo enormemente la falta de contacto con todo lo natural, esto repercute en la salud a muchos niveles, incluido el inmunológico y también, yo creo, en el propio desarrollo cognitivo de las peques, al ver limitadas las opciones de juego sensorial a unos objetos estandarizados y homogéneos.

Por otro lado, también tiene una implicación ética y es que solo amamos lo que conocemos. Cuando te pasas 20 minutos observando el trabajo de una hormiga, no digo que llegues a amarla, pero sí la entiendes, entiendes su valor, conectas con la hormiguita. En este momento, en este planeta, tenemos que dar a nuestras peques la oportunidad de conocer y amar la naturaleza, porque es nuestro soporte vital, sin ella no existimos, somos naturaleza.

En este momento, en este planeta, tenemos que dar a nuestras peques la oportunidad de conocer y amar la naturaleza, porque es nuestro soporte vital, sin ella no existimos, somos naturaleza.

María Arce, Yepayé

Y todavía una vertiente más son las relaciones desde el cuidado y el respeto mutuo, que tiene que ver con lo anterior, con entender que vivimos conectados y cuidar al otro es cuidarte a ti. En las ludotecas intentamos poner esto en práctica, no dar órdenes a las peques, poner los límites desde el respeto, relacionarnos desde el cuidado.

Imagen de Yepayé

El otro eje, el Juego Libre, reivindica la capacidad de las peques de hacer cosas por sí mismas, a su manera, de investigar, de crear, de proyectar… sin seguir un camino previamente marcado. No tener una actividad dirigida es un lujo hoy en día para las peques. Es increíble pero hemos petado las agendas de guajas de 5 años de actividades y ya no tienen tiempo de conectar consigo mismas, de jugar a su bola a lo que les interesa en ese momento. Se hace con buena intención, claro, para que aprendan de todo y cuanto antes, pero yo creo que es un error porque al final aprender aprender solo aprendemos lo que de verdad nos interesa. La siempre citada Montessori ya decía lo de “sigue al niño” ¿por qué? porque sabía que el niño iba a aprender lo que estaba preparado para aprender y no lo que nosotros queramos.

No tener una actividad dirigida es un lujo hoy en día para las peques.

María Arce, Yepayé

Las adultas proyectamos mucho en nuestras hijas, es verdad, yo que soy un poco hippie veo a mi hijo trepar a un árbol y me encanta y me siento orgullosa pero ¿qué pasa si lo que le gusta en ese momento es rellenar fichas de matemáticas? Pues me tengo que aguantar y respetarlo y ¿por qué no? estar igualmente orgullosa. Entiendo que a muchas mapis (madres y padres) les pasa de otras maneras, les gustaría que sus hijas tocasen el violín, hablasen inglés fluido o programasen robots… pero igual sus hijas prefieren contar margaritas o hacer acrobacias y es importante darles el espacio para hacerlo. Lo que podemos hacer es aprender a tocar el violín nosotras mismas si tantas ganas tenemos… jajaja

Imagen de Yepayé

También hay un tercer principio que es el del ocio anticonsumista y que tienen que ver con nuestra visión ecologista por un lado y por dar las mismas posibilidades a las personas tengan la capacidad económica que tengan.

En fin, si me pongo a pensar me salen principios por todas partes… jajaja.

P- ¿Cómo hacéis vuestras labores de investigación en torno a los materiales que utilizáis?

Pues jugando nosotras mismas. Hemos hecho un camino de decrecimiento, de volver a lo simple, a lo primitivo, a la raíz. Y ese camino también ha sido personal. De repente tenemos muchas ganas de jugar nosotras mismas y vamos al campo y recogemos materiales que nos llaman la atención y jugamos a presentarlos de forma atractiva. Es muy importante que esté bonito.

Buscamos palitos o piedras y vemos qué hacer con ellos. O cualquier cosa. Ahora estamos a tope haciendo pinturas naturales, con arcillas y demás, vamos paseando y buscando pigmentos, flores o piedras o lo que sea e investigamos qué hacer con ellos, buscamos por Internet, también, o hablamos con gente que sabe trabajar con materiales así.

Imagen de Yepayé

María por ejemplo, es una artista, que lleva ya mucho tiempo trabajando con materiales orgánicos, pinta con café, hace murales con arcilla… Por ahí investigamos y cada camino nos lleva a otro… Luego lo presentamos a las peques a ver qué pasa y de repente nos dan más ideas, o vemos que usan los materiales para fines diferentes entonces los recolocamos y así todo el tiempo.

P- ¿ Tiene cabida en cualquier tipo de evento?

Pues aquí yo te diría que no. Supongo que Yepayé encaja en eventos con cierta línea, ecológica, cultural… No sé. Y también decir que Yepayé no es una ludoteca donde se pueda dejar a las peques mientras las adultas hacen otra cosa, sino que está pensado como una forma de ocio familiar no consumista en la que siempre tienen que estar presentes los mapis, presentes en muchos sentidos. Pero sí encaja en muchos tipos diferentes de eventos: festivales, mercados, celebraciones…

Imagen de Yepayé

P- ¿Te apetecería compartir un ejemplo de presentación de una propuesta Yepayé para poder hacerla en casa?

Sí, claro, nos encanta compartir cómo hacemos porque además nosotras nos hemos nutrido de muchas ideas que rulan por ahí, entonces siempre estamos contando lo que hacemos, cómo lo hacemos… a través de las redes sociales y de la web.

También decir que no hay grandes misterios en Yepayé, son cosas muy simples, materiales muy cotidianos. En el fondo, lo que pensamos que atrae a la gente del Yepayé es la filosofía de la que hablábamos más arriba, porque los materiales no pueden ser más sencillos.

Para montar en casa, es muy fácil, hay que estar dispuestos eso sí, a cierto nivel de enguarramiento y desorden. Eso es necesario. Si veis que ese día por lo que sea os va a poner nerviosos una liada en casa, entonces no es un buen día para el Yepayé.

Por poner algún ejemplo, se puede hacer masa, plastelina casera, simplemente con harina, aceite, sal y agua, hay millones de recetas en internet. Así haces una masa a tu gusto, de la densidad que pueda manejar tu peque según su destreza. La puedes teñir si quieres algún color. Luego buscar alguna herramienta, un cuchillo romo, un rodillo, cualquier cosa con relieve… Si ya quieres hacerlo muy muy guay, pues añades unos palitos, unas piedras pequeñas o conchas o flores… Lo que se te ocurra. El paseo para recolectar esto también es una actividad muy valiosa. Siempre salir con bolsa o cesta y ojo avizor en busca de materiales interesantes. Siempre recoger lo justo y con máximo respeto al entorno.

Imagen de Yepayé

Luego se presenta en una mesa de una altura cómoda para la peque. Siempre hay que ponerse en el lugar de la peque, tener en cuenta su tamaño, sus habilidades reales, sus intereses. Eso todo el rato. Y se presenta todo de una forma cómoda y armoniosa a la vista. Esto se ve en muchas pedagogías “alternativas” como Montessori o Waldorf, siempre la armonía, la estética, siempre mimando las cosas, haciéndolo todo desde el cuidado. Y ya está se deja a la peque que si le apetece haga cosas. Igual no le apetece en ese momento, pues se puede dejar ahí para otro día, igual no hace lo que tú habías pensado. También si te apetece haces tú algo, muchas veces se animan así, viendo a otras personas. Y no le guías, no les dices lo que tiene o no tiene que hacer. Ni le alabas, porque eso también es juzgar. Ni le “ayudas”. Si pide ayuda le puedes animar a hacerlo por sí misma, si de verdad es una traba insuperable, pues le puedes echar un cable pero enseguida desapareces otra vez. La clave es desaparecer. Tu rol ahí es simplemente cuidar de que sea una actividad segura. Y por cierto que el concepto de “seguridad” también tiene que ser reevaluado, las niñas no son de cristal y los seres humanos en general tendemos a la supervivencia, hay que dar algo de margen. Hay que dar margen al supuesto error, porque el error es tan o más valioso que el acierto.

Siempre hay que ponerse en el lugar de la peque, tener en cuenta su tamaño, sus habilidades reales, sus intereses.

María Arce, Yepayé

Como esto de la masa moldeable hay millones de propuestas. Las que seguro triunfan con peques peques, como a partir del año son las que incluyen agua, arena, arcilla… materiales muy sensoriales, no hay fallo con eso. Estamos viendo que las más mayores disfrutan mucho con los materiales de reciclaje, cartones, cuerdas, telas… Porque diseñan sus proyectos y ya pueden ejecutarlos y ahí las ves súper concentradas y mola muchísimo cuando están metidas en una actividad así.

Imagen de Yepayé

P- Si hay alguien interesado en Asturias ¿cómo pueden encontrarnos?

Lo más fácil es el email yepayeasturias@gmail.com, también en Facebook e Instagram. Y en nuestra web

También decir que la gente tenga en cuenta que no somos una empresa, que somos un grupín pequeño y que hacemos lo que podemos por atender las peticiones, pero no siempre se nos apaña. Y además a lo que nos comprometemos nos gusta hacerlo muy bien. Pero estamos encantadas de que nos llamen, nos pregunten y de ir a sitios majos y liarla… jaja

¡Equipo Yepayé!

¿Hay vida más allá de los hinchables?

¡Sí!, la hay y con mucha más belleza, riqueza de colores, texturas, creatividad. Con estímulos más adecuados a la infancia, en contra de la sobre-estimulación a la que en ocasiones se ve sometida. Con libertad de movimiento o la opción de la tranquilidad si se desea. Porque los niños y niñas merecen rodearse de cosas y momentos bellos. En definitiva, pon un Yepayé en tu evento y acertarás, y ahora que llega el buen tiempito, más 😉

Me ha encantado poder mostrar que algo así existe. Hay que conocerlo, hay que inspirarse y atreverse a romper moldes. Gracias a María y sus compañeras por hacer algo tan bonito y compartirlo aquí. Qué afortunadas todas las familias que pasen por vuestra ludoteca ambulante.

Comparte si te ha gustado y deja un comentario si quieres reflejar algún pensamiento.

¡Un abrazo y nos vemos por los charcos!

Inés.

Ines Redondo

Ya fuera fantaseando con ser veterinaria rural, o bióloga como finalmente fue, fui una niña que vivió su primera infancia en la urbe y que se fascinaba con la idea de vivir cerca de la Naturaleza. Cada vez que íbamos a las dehesas y los montes de la Sierra del Guadarrama la sensación era de asombro, de curiosidad, disfrute... de sólo querer estar ahí. Ahora ya con la distancia lo resumiría con la palabra conexión. Ni veterinaria, ni ejerciendo la biología, pero sí acompañando y favoreciendo a nuestra manera que nuestro hijo e hija puedan vivir esa misma conexión con la Naturaleza y también con ellxs mismxs.

Deja un comentario

Cerrar menú
×

Carrito

{"cart_token":"","hash":"","cart_data":""}